ENTREVISTA
martes, 4 de octubre de 2011
lunes, 3 de octubre de 2011
La juventud cubana está dispuesta a cualquier riesgo

La máxima, que considera válida en la actualidad, es la temática de una cinta que cuenta una historia muy particular, basada en hechos reales: en la Cuba de 1993, inmersa en la decepción tras la caída del comunismo en Europa, un grupo de jóvenes desilusionados, sin perspectivas y con ganas de cambiar, deciden contagiarse con el virus del sida en busca de un "boleto al paraíso", la entrada en un sanatorio donde gozar de comodidades materiales que no tienen en la calle.
Perugorría se pone en la piel del doctor Rensoli, que estuvo al frente del sanatorio de Los Cocos, y que llevó a cabo una lucha a muerte contra la enfermedad en un país en que el brote del sida supuso una gran tragedia: primero, por la falta de medios para combatirla y segundo, por la libertad sexual que existe en la isla, explicó el actor en entrevista con dpa.
"En los primeros años, la pandemia se vivió con mucha ingenuidad y la decisión de estos jóvenes fue un acto extremo de rebeldía adolescente, sin tener conciencia de la gravedad de lo que hacían". Una actitud, que constituye una metáfora del ansia de libertad y vida diferente que sigue siendo una motivación de los jóvenes actualmente: "Los jóvenes de hoy día siguen dispuestos a correr riesgos para vivir otras vidas, quizá no pensando en contagiarse de vida, pero haciendo otras cosas, como salir del país".
Y es que en Cuba sigue habiendo muchos jóvenes con talento pero muy pocas oportunidades. Por eso, cree Perugorría, es bueno que se hagan películas de jóvenes, para dar oportunidades a nuevos actores, como Miriel Cejas o Héctor Medina, que interpretan a Eunice, una adolescente que huye de su pueblo escapando de los abusos de su padre y Alejandro, un joven víctima de maltratos que se dedica a robar farmacias.
La cinta, seleccionada para representar a Cuba en los Premios Goya del cine español, se estrenó en el festival de Sundance y ganó el premio a la mejor película del festival de cine de Málaga, entre otros galardones. Además acaba de hacerse con el premio del público en el festival de Biarritz.
"Boleto al paraíso" es un viaje físico y espiritual por la Cuba de comienzos de los 90, que no se despega de la tradición de compromiso con la realidad que ha guiado siempre al cine cubano, explica el actor. "Es una costumbre que iniciaron los grandes maestros como Tomás Gutiérrez Alea, Humberto Solás, Juan Carlos Tabío o Fernando Pérez y que continúan los jóvenes con su mirada de crítica". Y es que en el cine, opina, hay un mayor espacio de libertad que en otros medios, pero eso también hace que esa disciplina asuma un compromiso social más fuerte.
Una mayor libertad que ha sido también posible por el surgimiento de un movimiento independiente, impensable hace unos años, que hace películas fuera del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematografía (ICAIC), algo posibilitado por el auge de las nuevas tecnologías y facilitado por la crisis económica que hizo que el ICAIC viera reducidos sus recursos y subvenciones.
"Y eso ha hecho que naciera un cine independiente muy fuerte, que tiene el reto de sobrevivir sin ayudas, pero que por otra parte tiene muchísima más libertad porque no cuenta con el apoyo de un organismo del Estado", explica Perugorría.
Y es que "la libertad, considera, es una batalla a ganar en cada obra, en cada creación", pero es precisamente el arte un espacio que permite ir abriendo mentes y reductos de libertad. Y ése es el compromiso de Perugorría, que al contrario de lo que hicieron otros artistas, continúa viviendo en Cuba. "Vivir en Cuba es una motivación, inspiración y compromiso con la realidad cubana, es una fuente inagotable de temas y de historias, aunque falte el dinero. Y eso nos compromete mucho más aún".
El actor se siente comprometido, pero también un privilegiado por poder vivir en Cuba haciendo lo que le gusta. "He encontrado en Cuba lo que muchos buscan fuera, vivir del cine. Yo gozo de la libertad que me ha dado mi propio trabajo", explica.
Un trabajo, que le permitió forma parte de alguna manera de los pioneros del cambio en Cuba. "Todo el mundo, incluso el gobierno, es consciente ahora de que Cuba necesita transformaciones, pero el mundo del arte ya lo visualizó y cambió hace mucho tiempo".
Desde que Gutiérrez Alea comenzara en los 60 con su feroz crítica a la burocracia cubana "La muerte de un burócrata", seguida de obras como "Fresa y Chocolate" (1994) o "Guantanamera"(1995), dirigidas con Juan Carlos Tabío, marcó un camino de compromiso, crítica y lucha contra los intentos de influir por parte de los funcionarios del régimen en el arte, algo que sin embargo, cada vez es menos frecuente. "Cada obra es siempre una batalla a ganar, pero se puede hacer y se puede hacer dentro de Cuba. Ése es el reto".
Y en esa lucha, la película "Fresa y Chocolate" - protagonizada por el propio Perugorría-, que se hizo con un Goya y fue candidata a un Oscar, no marcó sólo un punto de inflexión en su carrera de cara a fuera, sino también sigue siendo una referencia interior, un canto a la tolerancia y la lucha por el respeto a las diferencias que no se ha ganado totalmente. "La televisión cubana la estrenó sólo hace dos o tres años, tras una larga batalla de los artistas", cuenta el actor.
Batallas, que sin embargo, deben llevarse a cabo en el interior de la isla, para posibilitar los cambios "desde dentro, porque es lo más sano y saludable".
Y en esa lucha personal y grupal, Perugorría ha encontrado otro instrumento paralelo a la actuación: las artes plásticas, la pintura y escultura, pero siempre, para hablar de lo mismo: la realidad cubana. "Para mí toda forma de arte es lo mismo, si no puedo hacer una película hago una exposición o una obra, que requieren menos recursos, pero sigo con los pies en la tierra".
Y del arte como instrumento de presión hablará en los próximos días en conferencias en el marco del festival VivaAmerica, que se celebra en Madrid del 4 al 9 de octubre.
Algo que se ha convertido en una pasión, para la que sigue encontrando un espacio pese a que no deja de hacer cine: Además de "Boleto al Paraíso" llegará pronto a España "Afinidades", que Perugorría protagoniza y dirige junto a Vladimir Cruz. Además, está terminando "Amor crónico" en la que aventura a la dirección en solitario y está a punto de estrenarse "Siete Días", siete cuentos realizados por siete directores diferentes en la protagoniza uno de ellos. En los próximos días presentará en Roma un documental sobre la ciudad cubana de Baracoa, que acaba de celebrar su 500 aniversario.
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Entrevistas
miércoles, 24 de agosto de 2011
Rueda de prensa organizada por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP)

“Todo el mundo es consciente de la necesidad de cambiar”, afirmó el cineasta durante una rueda de prensa con motivo de su participación en el ciclo ‘El Autor y su obra’ con el curso ‘Cine cubano a través de la multifacética obra de Jorge Perugorría’, organizado por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), en el que repasa su trayectoria y su multifacética obra que abarca el cine, el teatro y la pintura.
Perugorría explicó que el inmovilismo “ha acabado” con la economía cubana y destacó la importancia de desarrollar el país a nivel financiero. En ese sentido, abogó por fomentar un socialismo “más democrático y participativo” para construir una sociedad “mejor”.
“Ahora mismo el camino de Cuba es ese”, señaló el protagonista de ‘Fresa y Chocolate’, quien criticó que a la hora de reflejar la realidad de la isla los medios de comunicación se centran “en los temas políticos” y no ofrecen cobertura a las “riquezas” culturales de un país “complejo y lleno de matices”.
Según el actor, el cine cubano “también está cambiando”, gracias a la aparición de directores jóvenes que están planteando “nuevas temáticas”, y manifestó que es “un lujo” que Cuba disponga de una cinematografía tan “rica y diversa”, teniendo en cuenta el tamaño y la situación económica del país.
En este sentido, destacó el papel del Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC) que propició la aparición de una generación de directores como Tomás Gutiérrez Alea, Santiago Álvarez y Humberto Solá, algo que fue posible “gracias al apoyo del Gobierno a la cultura”, opinó.
Carrera cinematográfica
Perugorría aseguró que su participación en la película ‘Fresa y Chocolate’ –estrenada en 1994- le “abrió las puertas” del mercado latinoamericano y europeo y afirmó que la cinta contribuyó al “desarrollo” de la sociedad cubana a través de su mensaje de respeto y tolerancia.
“Salió en un momento en el que los espectadores cubanos estaban deseando que apareciera una película así”, subrayó el cineasta, quien dijo que tras el éxito de la obra pudo comprobar “hasta que punto el cine puede tener un alcance social”.
Asimismo, señaló que en esa época declinó ofertas para trabajar en Hollywood porque dejar Cuba significaba “dejar tu patria y dejar tu familia”. Por ello, añadió, decidió vincularse al cine latinoamericano y europeo, que tiene un matiz “de autor” que le resultaba “mucho más interesante” y aclaró que “nunca” se ha arrepentido de haber tomado “ese camino”.
El cineasta, que recientemente ha finalizado su primer largometraje como director –realizado en colaboración con el también actor Vladimir Cruz- dijo no tener ningún proyecto vinculado a España en estos momentos y anunció que en breve comenzará a trabajar a las órdenes del realizador cubano Santiago Pérez con quién rodará la película ‘El muro de las palabras’
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martes, 19 de julio de 2011
Perugorría celebra sus 46 años de vida inmerso en la grabación de la serie 'Lynch'

Basada en un guión original de Julia Barrera, consiste en una funeraria donde Lynch –el dueño- (Jorge Perugorria) y su esposa (Natalia Oreiro) se encargan de inventar la muerte de personas que en verdad siguen vivos, pero que desean que el resto de la gente piense que han dejado de existir; mientras se fugan a otros países con otras identidades.
“Considerando el éxito de KDABRA, decidimos realizar otra serie de ficción original, esta vez completamente producida por nosotros”, cuenta Edgar Spielmann, CEO de Moviecity. “Se centra en un negocio de funerarias que es bastante especial. Llegan personas con problemas y fingen sus funerales para iniciar una nueva vida”, adelanta el director.
Un elenco de gran trayectoria internacional y completamente latinoamericano será el encargado de darle vida a esta serie y cada capítulo contará con la participación de un invitado especial de distintos países latinoamericanos, como por ejemplo Christian Meier (Perú), Damian Alcázar (México), Jesús Ochoa (México), Nahuel Pérez-Biscayart (Argentina), María Fernanda Yepes (Colombia), Raúl Méndez (México), entre otros.
La realización de esta nueva serie de 13 capítulos, se hace íntegramente en territorio colombiano. Su estreno, se estima, será en el 2012.
martes, 24 de mayo de 2011
En rodaje 'Edificio Royal'
Se encuentra en su etapa de rodaje la película colombiana ganadora del FDC 2006 y 2008.
Por estos días se encuentra
en la etapa final de rodaje la película colombiana de Iván Wild,
‘Edificio Royal’, ganadora del Fondo para el Desarrollo Cinematográfico -FDC- en las modalidades de Desarrollo de Guión (2006) y Producción de Largometrajes (2008). La cinta es protagonizada por el cubano Jorge Perugorría (‘Fresa y Chocolate’) y su única locación es el conocido Edificio García de Barranquilla, obra art decó del arquitecto cubano Manuel Carrerá (1909 - 1981), construido en los años treinta y considerado una de las obras emblemáticas de la arquitectura modernista en Colombia.
El largometraje cuenta, en tono de comedia negra del absurdo, un día en la vida de los habitantes del Edificio Royal, el mismo que en los años ochenta fuera un símbolo de status y comodidad, y que hoy está en decadencia: el olor a humedad y la pintura desteñida en las paredes evidencian el paso inexorable del tiempo. Un deterioro que parece trascender lo físico, colándose por entre las puertas y rendijas al interior de los apartamentos y las vidas que allí acontecen.
‘Edificio Royal’, según su director, es una historia de espacios interiores, de intimidades expuestas, relatos que se cruzan y entrecruzan, y que son texto y pretexto para asomarnos a la vida de seres arrojados al destino de sus soledades.
El elenco que personifica a los seis vecinos del Edificio Royal está encabezado por el cubano Jorge Perugorría, junto a los colombianos Katherine Vélez, Fabio Restrepo, Laura García, y los reconocidos actores de teatro Beatriz Camargo, Jaime Barbini y Adel David Vásquez. Como proyecto la película ganó la convocatoria HD Cinema Colombia y el guión fue seleccionado en el Taller Internacional RED IDEA, Taller Escritura y Venta (Embajada Francesa) y en el Encuentro de Productores del Festival Internacional de Cine y TV de Cartagena (2008).
Además, cuenta con Iván Wild en la dirección y guión, Carlos Franco guión, Cristina Gallego (Los viajes del viento) producción, Diana Saade (Asalto al cine, 5 días sin Nora) dirección de arte, Juan Sarmiento dirección de fotografía, Etienne Boussac (Bastardos sin gloria, El escritor oculto, La supremacía Bourne) montaje, y Claudia Pedraza (Todos tus muertos, Retratos en un mar de mentiras, Bluff) asistente de dirección.
sábado, 8 de mayo de 2010
Cucú Diamantes filma película "Amor crónico" en Cuba
La actriz y cantante Cucú Diamantes exaltó aquí la calidad de Los Muñequitos de Matanzas, mientras filmaba con ellos parte de la cinta de ficción que rueda paralelo a la gira musical que realiza por varias provincias. El actor Jorge Perugorría, director de la película, dijo que fue un sueño hecho realidad, aprovechando los conciertos por todo el país.
“Primero pensamos hacer un documental, pero después surgió la idea de filmar una historia de ficción paralela al viaje de ellos, donde el protagonismo es la música de Cucú y su viaje por la Isla”, señaló el protagonista de Fresa y chocolate.
La reacción del público ha sido estupenda y estamos felices, dijo Perugorría, al afirmar que será un filme del género musical.
En cada provincia se desarrolla una historia diferente y en Matanzas escogimos Los Muñequitos como representación de lo cubano, explicó.
Andrés Levín, esposo de Cucú y productor musical, confirmó que en cada provincia hay algo especial, y musicalmente traer a Los Muñequitos de Matanzas es la colaboración más importante de la película.
La música de Cucú es una fusión de muchos estilos, con elementos de cabaret, jazz, teatrales, música electrónica o modernas, con la idea de mostrarles al pueblo cubano otra perspectiva de la música, toda la puesta en escena, con una escenografía bonita, consideró. ”Todo nace del deseo nuestro de mostrar este repertorio en Cuba para el pueblo cubano y eso evolucionó de un show a una película”, añadió Levín. Fuente PL.
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viernes, 30 de abril de 2010
Cucu Diamantes de gira por toda Cuba. ¡Bienvenidos a Cuculand!
Dirigida por el actor y artista de la plástica Jorge Perugorría, Pichi, este jueves se presentó en Bayamo la cantante Cucu Diamantes, como parte de la gira que actualmente realiza por toda la isla.
Según la cantante, esta gira constituye un anhelado encuentro con su pueblo, al cual se ha propuesto entregar esa loca manera de componer y de cantar expresamente contenida en su primer disco (CD) en solitario titulado Cuculand, el que también promocionará durante este periplo de diez días.
Incentivada por Pichi, Cucu Diamantes realiza este trayecto por las capitales de la mayoría, de las provincias cubanas, con presentaciones casi diarias. “El show tiene como nombre ¡Bienvenidos a Cuculand!, y concluirá con un gran espectáculo en un teatro de La Habana. El conocido actor de filmes tan populares como Fresa y chocolate, Guantanamera y Lista de espera, es el director artístico de la gira, durante la cual filma este suceso junto con un equipo de realizadores del ICAIC, con el fin de realizar un documental.
El creador Agustín Bejarano, a solicitud de Perogurría y Cucu, tuvo a su cargo la realización de la escenografía consistente en la realización de un enorme zapato “de puyas”, de más de tres metros de largo por dos de alto y más de uno de ancho, similar a los que utiliza la cantante en sus presentaciones, proyecto que se inserta dentro de las recientes realizaciones escultóricas del artista recreadas en esta prenda del vestir femenino.
Cucu nació en Cuba hace algún tiempo —no mucho, aclara—. Casi adolescente se fue a Italia a estudiar Historia del arte, y también Restauración. “Hice coros en un grupo de salsa en Roma, no me pagaban nada pero me sentía en lo mío, que era la música. Después me fui a vivir a Nueva York, y me dediqué por completo a la música. Conocí a varios músicos latinos y en el año 2001 creamos el grupo Yerba Buena, que promueve una música funk abierta a múltiples influencias, desde el flamenco y el tango, hasta los ritmos ancestrales africanos y la cumbia. Es fusión absoluta, como lo es, socialmente, Nueva York”, subrayó.
Desde el año 1991 reside en Manhattan. “Soy isleña por naturaleza. Nací en una isla y vivo en otra. Los isleños no podemos vivir en tierra firme. Yo le llamo La República de Manhattan, porque allí viven emigrantes de todo el mundo, existe una integración muy linda. La tolerancia y el respeto de cada habitante de la famosa isla hacia las múltiples culturas que allí coexisten es admirable”.
Para esta aparentemente frágil muchacha, que prefiere cantar en español, a pesar de su perfecto dominio del inglés; “actuar en Cuba es un reto. Nunca he dejado de viajar a La Habana, vengo frecuentemente a visitar mi familia. Ahora tengo oportunidad de presentar mi música ante mi pueblo, y quiero hacerlo con las canciones que he compuesto desde mis raíces afrocubanas y con la influencia de los mejores exponentes de la música de este país”.
Asegura que en su formación musical también influyó la extraordinaria tradición del cabaret existente en Cuba, donde se entremezclan estilos y proyecciones artísticas que van desde la más sublime espiritualidad romántica y el kitsch, hasta fuertes expresiones de folclore, circo, y lo auténticamente popular.
Según la cantante, esta gira constituye un anhelado encuentro con su pueblo, al cual se ha propuesto entregar esa loca manera de componer y de cantar expresamente contenida en su primer disco (CD) en solitario titulado Cuculand, el que también promocionará durante este periplo de diez días.
Incentivada por Pichi, Cucu Diamantes realiza este trayecto por las capitales de la mayoría, de las provincias cubanas, con presentaciones casi diarias. “El show tiene como nombre ¡Bienvenidos a Cuculand!, y concluirá con un gran espectáculo en un teatro de La Habana. El conocido actor de filmes tan populares como Fresa y chocolate, Guantanamera y Lista de espera, es el director artístico de la gira, durante la cual filma este suceso junto con un equipo de realizadores del ICAIC, con el fin de realizar un documental.
El creador Agustín Bejarano, a solicitud de Perogurría y Cucu, tuvo a su cargo la realización de la escenografía consistente en la realización de un enorme zapato “de puyas”, de más de tres metros de largo por dos de alto y más de uno de ancho, similar a los que utiliza la cantante en sus presentaciones, proyecto que se inserta dentro de las recientes realizaciones escultóricas del artista recreadas en esta prenda del vestir femenino.
Cucu nació en Cuba hace algún tiempo —no mucho, aclara—. Casi adolescente se fue a Italia a estudiar Historia del arte, y también Restauración. “Hice coros en un grupo de salsa en Roma, no me pagaban nada pero me sentía en lo mío, que era la música. Después me fui a vivir a Nueva York, y me dediqué por completo a la música. Conocí a varios músicos latinos y en el año 2001 creamos el grupo Yerba Buena, que promueve una música funk abierta a múltiples influencias, desde el flamenco y el tango, hasta los ritmos ancestrales africanos y la cumbia. Es fusión absoluta, como lo es, socialmente, Nueva York”, subrayó.
Desde el año 1991 reside en Manhattan. “Soy isleña por naturaleza. Nací en una isla y vivo en otra. Los isleños no podemos vivir en tierra firme. Yo le llamo La República de Manhattan, porque allí viven emigrantes de todo el mundo, existe una integración muy linda. La tolerancia y el respeto de cada habitante de la famosa isla hacia las múltiples culturas que allí coexisten es admirable”.
Para esta aparentemente frágil muchacha, que prefiere cantar en español, a pesar de su perfecto dominio del inglés; “actuar en Cuba es un reto. Nunca he dejado de viajar a La Habana, vengo frecuentemente a visitar mi familia. Ahora tengo oportunidad de presentar mi música ante mi pueblo, y quiero hacerlo con las canciones que he compuesto desde mis raíces afrocubanas y con la influencia de los mejores exponentes de la música de este país”.
Asegura que en su formación musical también influyó la extraordinaria tradición del cabaret existente en Cuba, donde se entremezclan estilos y proyecciones artísticas que van desde la más sublime espiritualidad romántica y el kitsch, hasta fuertes expresiones de folclore, circo, y lo auténticamente popular.
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viernes, 19 de marzo de 2010
Jorge Perugorría en entrevista con Amaury Pérez
El más internacional de los actores cubanos, Jorge Perugorría, no puede desprenderse de su Patria, por más lejos que viaje. Se lo ha confesado a Amaury Pérez, durante una de las entrevistas que el cantautor graba en los estudios del ICAIC de Prado y Trocadero, para el programa de próxima salida por la televisión cubana, “Con 2 que se quieran…”
A punto de terminar una hora de diálogo dinámico y divertido, Amaury le preguntó si durante sus numerosos viajes al extranjero quisiera llevarse a Cuba consigo o dejarla al cuidado de los amigos, y el actor no demoró un segundo en responder: “Me llevo a Cuba conmigo dondequiera que voy.” Y contó cómo pone lo mismo a un europeo que un sudamericano o a un japonés, a comer frijoles negros, a jugar dominó, a bailar con Van Van…
Cuba, la fidelidad, sus barrios, su familia, sus amigos, la actuación, la pintura,¡¡¡el cine¡¡¡¡¡, desfilaron por la conversación entre ambos artistas con una naturalidad y unas definiciones impresionantes, sentando desde el principio la certeza de que este hombre no es un solo el intérprete de muchos de los más importantes protagónicos del cine que se hace en Hispanoamérica: tiene conceptos muy claros sobre casi todos los asuntos de la vida, a la que le gusta definir en los términos de un loco que se topó por Galicia.: “La vida nos vive”.
Según Perugorría eso pasó con él. La vida y la relación con sus amigos, lo han llevado a casi todo lo que ha hecho con indiscutible éxito y declarado placer: desde la actuación, que comenzó haciendo extras en las Aventuras de la televisión y donde por poco pierde la vida, hasta la dirección de cine que ahora lo pondrá otra vez junto a Vladimir Cruz en un filme de ficción, ambos frente y tras las cámaras.
De la televisión habla con cierto tono de angustia por la calidad que ha perdido, entre carencias y dificultades, pero hay más ilusión que desesperanza cuando recuerda los intentos en que participó, en los años más duros del Periodo Especial, por hacerla mejor.
“Lo primero que tiene que rescatarse es gente de talento, convocarlos…” Pero aclara: “Yo me divorcié de la televisión porque empecé una carrera en el cine que no me imaginaba y no he parado desde entonces.”
“Boceto”, un mediometraje experimental de Tomás Piard y no “Fresa y Chocolate”, marca la entrada de Perugorría al cine, después de un tránsito de lujo por el teatro con Humberto Rodríguez, Eugenio Hernández Espinosa y Carlos Díaz, director de El Público, grupo desde el que se innovó con osadía en las más concurridas puestas de hace un par de décadas.
Carlos lo botó temporalmente del grupo mientras hacían la inolvidable trilogía de teatro norteamericano, después que el actor protagonizó una exhibición colectiva de nalgas masculinas en una subida del telón al cierre de “Te y simpatía”.
De ahí su familiaridad con el desnudo que “siempre es difícil, pero para nosotros era parte del espíritu trasgresor de todo lo que hacíamos”.
“Fresa y Chocolate, un tema que me acompaña”. Con esa frase medio lezamiana, respondió el actor a la pregunta con que Amaury, más que poner una interrogante quiso pedírsela: “¿Qué podríamos agregar que no se ha dicho?”
Perugorría, sin embargo, no se conformó con explicar por qué esa película le cambió la vida -él y su esposa por poco no pueden entrar al estreno porque nadie los conocía y casi no pueden salir por el asedio de un público transformado-; sino que prefirió destacar cómo, a partir de ella, se modificaron las percepciones internas y externas sobre el polémico tema y sobre el país.
“Conocemos todo lo que nos aportó dentro en cuanto a tolerancia y respeto a la diferencia, pero hacia fuera oxigenó nuestra imagen. Le dio al mundo una visión llena de matices de lo que es la sociedad cubana…y eso fue a principios de los 90…” “A mí me llena de orgullo.”
Pero junto a la rotunda certeza de que hacían algo tremendo, el actor recuerda que las necesidades de aquellos años lo obligaron a criar un puerco para alimentar a la familia. Cada noche, al terminar las grabaciones, corría al Lawton donde vivían entonces, para darle de comer a su puerquito. Al otro día las maquillistas tenían que pulirle una y otra vez las uñas para que lucieran como las del exquisito Diego.
“Yo estaba engordando mi puerco, pero con la conciencia de que el proyecto en el que trabajábamos era una película necesaria.”
Luego insiste: “Mi vida cambió esa noche en el cine Carlos Marx en que lloré como un espectador más.”
Pero Amaury insiste, quiere saber cómo lo trataba la gente en la calle después de hacer el papel de un gay tan desafiante. Perugorría, que siempre ha sido un tipo de barrio, de los que no faltan en las mesas del dominó y hacía colas enormes para comprar una cerveza que le viraba el estómago al revés y que prometía no volver a tomar hasta que regresaba la pipa a Lawton, recuerda que algunos de los más duros dijeron: “qué va, él tiene que ser maricón…” Pero de ahí no pasó la fobia.
“Todo se lo debo a Fresa y Chocolate”, dice otra vez, cuando Amaury pregunta cómo se las ingenia para manejar los acentos de las diferentes lenguas en las que ha tenido que actuar bajo directores diferentes. “En Brasil dije que no hablaba portugués y me dijeron: no importa, ven. Antes de mi llegó Fresa y Chocolate.”
Como cualquier joven cubano, Perugorría falsificó credenciales para ver las películas de los festivales latinoamericanos de La Habana, su primera ventana hacia los países a los que luego viajaría para hacer protagónicos inesperados, como el Goya de Bigas Luna, la película que propició su reencuentro con la pintura, primera expresión artística en la que se involucró durante sus inolvidables años de vida en el Wajay, donde fue el hijo de padres divorciados, criado por la abuela, mientras la madre trabajaba horas y horas voluntarias, como tantas madres de esa época linda en que trabajando se ganaba todo, desde un refrigerador hasta una casa y el país entero estaba contagiado con eso.
Desde la humildad del Wajay, barrio de la periferia donde habitan los primeros recuerdos de una infancia maravillosa en que una vecina llamada María Luisa lo bautizó como Pichy para toda la vida, por razones que conocerán cuando se trasmita la entrevista; Amaury hizo viajar a Perugorría hasta sus orígenes y el que parece su destino: la casa con todas las comodidades que su carrera le ha permitido tener en Santa Fe, tan cerca del mar como siempre quiso, en sintonía con su raíz de habitantes de cayos en el oriente del país.
Y ese viaje pareció sellar el nacimiento de una amistad entre “dos que se quieren” antes de encontrarse. Amaury supo elaborar y colocar muy bien sus preguntas hasta conseguir que en cada respuesta hubiera de todo, pero especialmente conceptos, que no citas de este o aquel pensador o cineasta, sino conceptos muy propios y absolutamente necesarios, de alguien que no se ha conformado con hacer arte, lo ha pensado, repensado y trabajado para sostenerlo y mejorarlo.
Extractado de Cubadebate, 25 Enero 2010
viernes, 12 de febrero de 2010
El Cazador de Dragones
lunes, 4 de enero de 2010
Seguiré haciendo cine cubano y trataré de ayudarlo y promocionarlo siempre
La habana. Amante y defensor del cine que se realiza en su país, Jorge Perugorría reconoce los problemas de una industria peculiar que depende en buena medida de las coproducciones.
En varias ocasiones ha manifestado que se siente comprometido con el cine cubano, ¿qué significa eso?
Significa que voy a seguir haciendo cine cubano mientras me llamen los directores y mientras pueda. Que siempre trato de promocionar el cine cubano y que trato de ayudar en lo que pueda.
Sin embargo, el cine cubano no tiene muchas opciones de salir al exterior...
Ése es el gran problema. Pero lo es en todo el mundo. Ahora se ha democratizado más la tecnología y gracias a eso se puede contar una historia con un presupuesto muy bajo pero después, ¿qué se hace con la película? De todos modos, para la gente joven en Cuba esto es una alternativa interesante porque pueden acceder a festivales y aunque no tengan garantizada la distribución, por lo menos, la gente puede conocerlos y tener apoyo en próximos proyectos.
¿En qué situación se encuentra el cine cubano hoy?
Se hacen alrededor de cinco o seis películas al año y otras tantas coproducciones. Diez o doce en total. Antes el ICAIC asumía todas las producciones pero con la caída del muro de Berlín los recursos fueron a menos y eso supuso una crisis en nuestra industria. Sin embargo, el boom de Fresa y chocolate hizo que la demanda aumentara y era cuando menos dinero había. En este momento se está recuperando. La gente joven está teniendo oportunidades de contar historias con este cine de bajo presupuesto.
¿Qué suponen las coproducciones para el cine en la isla?
Son fundamentales. De las coproducciones sale parte de los recursos que el ICAIC utiliza para hacer las películas propiamente cubanas. Y como experiencia también. Hay técnicos que tienen en su haber 80 ó 100 películas y eso siempre es enriquecedora. El cine cuesta aquí dos pesos cubanos, que prácticamente es nada, y una película cubana por mucho éxito que tenga es imposible que recaude lo que invierte. Así que una manera de garantizar eso es la coproducción. Además, se facilita el estreno en otros países y eso también posibilita que se recuperen parte de los ingresos.
¿Cómo ve a los jóvenes?
Hay mucho talento, con ganas de seguir contando historias, de seguir el camino de Gutiérrez Alea, Tabío, Pérez, Solá, el de ese cine cubano que incide y se inspira en la realidad cubana.
¿Cómo viven los cubanos el Festival de Cine de La Habana?
Lo interesante del festival es la relación que tiene con el público. La gente se vuelca y a los directores les gusta ver las colas que se forman para ver sus películas. El resto del año los cubanos acceden a otro tipo de programación y para ellos es una oportunidad de ver historias diferentes.
En varias ocasiones ha manifestado que se siente comprometido con el cine cubano, ¿qué significa eso?
Significa que voy a seguir haciendo cine cubano mientras me llamen los directores y mientras pueda. Que siempre trato de promocionar el cine cubano y que trato de ayudar en lo que pueda.
Sin embargo, el cine cubano no tiene muchas opciones de salir al exterior...
Ése es el gran problema. Pero lo es en todo el mundo. Ahora se ha democratizado más la tecnología y gracias a eso se puede contar una historia con un presupuesto muy bajo pero después, ¿qué se hace con la película? De todos modos, para la gente joven en Cuba esto es una alternativa interesante porque pueden acceder a festivales y aunque no tengan garantizada la distribución, por lo menos, la gente puede conocerlos y tener apoyo en próximos proyectos.
¿En qué situación se encuentra el cine cubano hoy?
Se hacen alrededor de cinco o seis películas al año y otras tantas coproducciones. Diez o doce en total. Antes el ICAIC asumía todas las producciones pero con la caída del muro de Berlín los recursos fueron a menos y eso supuso una crisis en nuestra industria. Sin embargo, el boom de Fresa y chocolate hizo que la demanda aumentara y era cuando menos dinero había. En este momento se está recuperando. La gente joven está teniendo oportunidades de contar historias con este cine de bajo presupuesto.
¿Qué suponen las coproducciones para el cine en la isla?
Son fundamentales. De las coproducciones sale parte de los recursos que el ICAIC utiliza para hacer las películas propiamente cubanas. Y como experiencia también. Hay técnicos que tienen en su haber 80 ó 100 películas y eso siempre es enriquecedora. El cine cuesta aquí dos pesos cubanos, que prácticamente es nada, y una película cubana por mucho éxito que tenga es imposible que recaude lo que invierte. Así que una manera de garantizar eso es la coproducción. Además, se facilita el estreno en otros países y eso también posibilita que se recuperen parte de los ingresos.
¿Cómo ve a los jóvenes?
Hay mucho talento, con ganas de seguir contando historias, de seguir el camino de Gutiérrez Alea, Tabío, Pérez, Solá, el de ese cine cubano que incide y se inspira en la realidad cubana.
¿Cómo viven los cubanos el Festival de Cine de La Habana?
Lo interesante del festival es la relación que tiene con el público. La gente se vuelca y a los directores les gusta ver las colas que se forman para ver sus películas. El resto del año los cubanos acceden a otro tipo de programación y para ellos es una oportunidad de ver historias diferentes.
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viernes, 11 de diciembre de 2009
Jorge Perugorría podría convertirse en Hemingway y Pablo Escobar en 2010
El actor cubano Jorge Perugorría interpretará a un Ernest Hemingway “maduro” en una coproducción cubano-alemana que arrancará en 2010, al tiempo que sopesa ponerse en la piel del desaparecido capo colombiano Pablo Escobar.
Perugorría anunció hoy en La Habana que entre sus proyectos para el próximo año está rodar el filme de ficción “El regreso de Hemingway”, pero también planea aparecer en la segunda parte de la cinta cubana “Vídeo de familia” e interpretar a Escobar en un proyecto mexicano.
“Se quiere llevar al cine ‘Memorias de un secuestro’, de Gabriel García Márquez, donde haría de Pablo Escobar”, indicó el actor, quien saltó a la fama al interpretar a un homosexual en la película cubana “Fresa y chocolate” (1994), de Tomás Gutiérrez Alea.
Añadió que en los primeros meses de 2010 estará dedicado en España a la edición y postproducción de “Afinidades”, su primer filme como director, en el que comparte responsabilidades con el actor cubano Vladimir Cruz.
Sobre “El regreso de Hemingway” señaló que se trata de un proyecto del productor alemán Ernesto Loh, que se rodará en La Habana a partir del próximo mes de agosto.
La película, con guión de Loh y del realizador cubano Arturo Soto, estará ambientada en la Cuba actual y contará la historia de un cubano que emigra a Alemania y años después regresa a la isla siguiendo la pista de su esposa, pero en vez de encontrarla se topa con el “espectro” de Hemingway.
Perugorría será el misterioso “fantasma” del escritor estadounidense y lo acompañarán en el elenco el actor alemán Michael Roll y la cubana Laura Ramos.
“Representa un reto para mí interpretar a un personaje que es parte de la iconografía mundial”, señaló el actor, al resaltar que la “vitalidad y compromiso” del escritor estadounidense marcó a varias generaciones.
“Ya me hubiera gustado a mí vivir nada más un poco de las aventuras y tener las pasiones que vivió Hemingway”, agregó.
www.cubadebate.cu (Con información de EFE)
Perugorría anunció hoy en La Habana que entre sus proyectos para el próximo año está rodar el filme de ficción “El regreso de Hemingway”, pero también planea aparecer en la segunda parte de la cinta cubana “Vídeo de familia” e interpretar a Escobar en un proyecto mexicano.
“Se quiere llevar al cine ‘Memorias de un secuestro’, de Gabriel García Márquez, donde haría de Pablo Escobar”, indicó el actor, quien saltó a la fama al interpretar a un homosexual en la película cubana “Fresa y chocolate” (1994), de Tomás Gutiérrez Alea.
Añadió que en los primeros meses de 2010 estará dedicado en España a la edición y postproducción de “Afinidades”, su primer filme como director, en el que comparte responsabilidades con el actor cubano Vladimir Cruz.
Sobre “El regreso de Hemingway” señaló que se trata de un proyecto del productor alemán Ernesto Loh, que se rodará en La Habana a partir del próximo mes de agosto.
La película, con guión de Loh y del realizador cubano Arturo Soto, estará ambientada en la Cuba actual y contará la historia de un cubano que emigra a Alemania y años después regresa a la isla siguiendo la pista de su esposa, pero en vez de encontrarla se topa con el “espectro” de Hemingway.
Perugorría será el misterioso “fantasma” del escritor estadounidense y lo acompañarán en el elenco el actor alemán Michael Roll y la cubana Laura Ramos.
“Representa un reto para mí interpretar a un personaje que es parte de la iconografía mundial”, señaló el actor, al resaltar que la “vitalidad y compromiso” del escritor estadounidense marcó a varias generaciones.
“Ya me hubiera gustado a mí vivir nada más un poco de las aventuras y tener las pasiones que vivió Hemingway”, agregó.
www.cubadebate.cu (Con información de EFE)
martes, 1 de diciembre de 2009
Jorge Perugorría apadrina un proyecto que acercará Cuba a Navarra
La Habana Management ha organizado ya ciclos de cine, de títeres y exposiciones
El actor, que exhibe su faceta pictórica en la casa de cultura de Burlada, hablará el viernes de "El cuerno de la abundancia"
Ana Oliveira Lizarribar - Miércoles, 25 de Noviembre de 2009
Pamplona. El actor cubano Jorge Perugorría, célebre por sus interpretaciones en Fresa y Chocolate o Lista de espera, está pasando unos días en Navarra para apoyar a un compatriota, Héctor López, Pinillo, responsable de La Habana Management, empresa creada en Pamplona en 2008 que persigue la promoción y comercialización de la cultura original cubana en sus variadas manifestaciones, formatos y productos, así como la prestación de servicios de carácter cultural.
De momento, esta factoría ya ha organizado una exposición de pintura cubana, así como un espectáculo de títeres de hilo, con la compañía Hilos Mágicos, que forma parte de la programación de la Ronda de Otoño del Gobierno de Navarra. Próximamente, López traerá a otra compañía de teatro infantil, esta vez de marionetas de guante, y ya piensa en más actividades para el año 2010. Actividades como el ciclo de cine cubano que se celebró la semana pasada en Villava y en Huarte y que esta semana tiene lugar en Zizur Mayor y en Burlada. Precisamente, es en la casa de cultura de esta última localidad donde actualmente se puede ver la Muestra itinerante de pintura contemporánea cubana, que cuenta con obras de siete artistas, Jorge Perugorría entre ellos. Y es que, el intérprete comparte su trabajo en el cine con su afición a la pintura, lo que le ya le ha llevado a exhibir su obra en varias salas.
"Cuando me llamó Pinillo y me comentó lo que pretendía con este proyecto, enseguida le dije que contara conmigo", apunta el actor, para quien la cultura cubana es mucho más amplia que los ritmos de salsa y las películas que nos llegan aquí. "Sería muy interesante poder traer a los director emergentes, jóvenes, a los que les resulta muy difícil que su cine salga de Cuba", señala. Respecto a su participación en la muestra pictórica, Perugorría explica que él siempre ha pintado, "desde los 11 años", aunque durante un tiempo dejó aparcada la pintura en favor del teatro y del cine. Hasta que, a finales de los 90, la retomó, y en 2001 expuso por primera vez con éxito. "La pintura me permite vivir una experiencia más personal que el cine, que es un trabajo más colectivo", cuenta. Para esta exposición, el polifacético artista ha creado dos cuadros de temática taurina, por aquello de la afición a los toros que hay en esta tierra.
El actor, que exhibe su faceta pictórica en la casa de cultura de Burlada, hablará el viernes de "El cuerno de la abundancia"
Ana Oliveira Lizarribar - Miércoles, 25 de Noviembre de 2009
Pamplona. El actor cubano Jorge Perugorría, célebre por sus interpretaciones en Fresa y Chocolate o Lista de espera, está pasando unos días en Navarra para apoyar a un compatriota, Héctor López, Pinillo, responsable de La Habana Management, empresa creada en Pamplona en 2008 que persigue la promoción y comercialización de la cultura original cubana en sus variadas manifestaciones, formatos y productos, así como la prestación de servicios de carácter cultural.
De momento, esta factoría ya ha organizado una exposición de pintura cubana, así como un espectáculo de títeres de hilo, con la compañía Hilos Mágicos, que forma parte de la programación de la Ronda de Otoño del Gobierno de Navarra. Próximamente, López traerá a otra compañía de teatro infantil, esta vez de marionetas de guante, y ya piensa en más actividades para el año 2010. Actividades como el ciclo de cine cubano que se celebró la semana pasada en Villava y en Huarte y que esta semana tiene lugar en Zizur Mayor y en Burlada. Precisamente, es en la casa de cultura de esta última localidad donde actualmente se puede ver la Muestra itinerante de pintura contemporánea cubana, que cuenta con obras de siete artistas, Jorge Perugorría entre ellos. Y es que, el intérprete comparte su trabajo en el cine con su afición a la pintura, lo que le ya le ha llevado a exhibir su obra en varias salas.
"Cuando me llamó Pinillo y me comentó lo que pretendía con este proyecto, enseguida le dije que contara conmigo", apunta el actor, para quien la cultura cubana es mucho más amplia que los ritmos de salsa y las películas que nos llegan aquí. "Sería muy interesante poder traer a los director emergentes, jóvenes, a los que les resulta muy difícil que su cine salga de Cuba", señala. Respecto a su participación en la muestra pictórica, Perugorría explica que él siempre ha pintado, "desde los 11 años", aunque durante un tiempo dejó aparcada la pintura en favor del teatro y del cine. Hasta que, a finales de los 90, la retomó, y en 2001 expuso por primera vez con éxito. "La pintura me permite vivir una experiencia más personal que el cine, que es un trabajo más colectivo", cuenta. Para esta exposición, el polifacético artista ha creado dos cuadros de temática taurina, por aquello de la afición a los toros que hay en esta tierra.
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