martes, 28 de enero de 2014

Presentación especial del corto “Tarde para Ramón”

El sábado primero de febrero, a las cuatro de la tarde en la Sala A del Multicine Infanta. En premier y con la presencia de su protagonista, Jorge Perugorría, podremos disfrutar del tercer corto de ficción de Daniel Chile.

Jorge Perugorría asume esta vez el personaje de «un taxista habanero que desde hace varios años tiene una relación distante y quebrada con su hija Laura. Tras enterarse de que Laura en unas horas se marcha de Cuba, Ramón decide ir a su encuentro para saldar un conflicto que lo tortura. Situaciones imprevistas se interpondrán en su camino, lo que le hará vivir una tarde angustiosa con un final estremecedor.

Esta es la sinopsis de la nueva entrega de Daniel (Tres puntos, 2008, y Túnel, 2010), la cual acaba de ser seleccionada para incluirse en la próxima edición de la Muestra Joven del ICAIC. Mirapaká producciones contó esta vez con la colaboración de la norteamericana  Beret Films, para responder a las exigencias creativas de un joven que se toma muy en serio el séptimo arte.

El elenco lo completan Maydely Pérez, Yaniel Castillo, Yasmany Guerrero, Omar Franco, Lyn Cruz y Gina Morales. La dirección de fotografía y la producción estuvieron a cargo de Roberto Chile, quien compartió esta última responsabilidad con Gabriel Beristain. En la edición, Lenia Delgado; Rubén Valdés en el diseño sonoro; la música original es de Alexis Bosh, y la dirección de arte de Michel Mesa. Susana Patricia Reyes fue la asistente de dirección, Jorge Luis Armengol el jefe de iluminación, y la colorista, Nancy Angulo.




jueves, 9 de enero de 2014

El audiovisual cubano, un fenómeno abarcador e inclusivo


Desde hace cerca de dos años persigo a Fernando Pérez con el fin de que me hable de su próxima película. Coincidentemente acabo de leer una nota sobre La pared (sic), esa cinta que todos esperamos y me llamaron la atención algunas afirmaciones.

Finalmente en los primeros días del 2014 tuve más suerte para que mi vecino y amigo, autor de cintas emblemáticas -Madagascar, José Martí: El ojo del canario, Suite Habana- me aclarara algunos conceptos.

¿Por qué se afirma que has hecho tu primer filme independiente?

Porque lo es. Pero habría que definir primero qué entiendo por cine independiente en Cuba hoy. Este fenómeno (que todavía no me atrevo a definir como movimiento –aunque ya está muy cerca de serlo) existe y se ha venido manifestando en nuestra realidad desde finales de los noventa y ha tomado mucho más auge desde inicios de este siglo.

Hay varias razones para ello: el avance de la tecnología digital (que permite un acceso más abierto y menos selectivo a los medios necesarios para realizar una película); la necesidad de encontrar formas de producción mucho más flexibles y dinámicas que las establecidas por la industria y, la última pero quizás la primera, la audacia, pasión y riesgo con que cineastas fundamentalmente jóvenes han abierto caminos -como en la canción de Pablo Milanés- quebrando moldes, poniendo en práctica soluciones de producción bien imaginativas, filmando sin esperar por nada o por nadie.

Hay que tener en cuenta también que el cine es una actividad atípica, casi imposible de normar –o parametrar. Y nuestro sistema económico actúa con frecuencia como una camisa de hierro, como un freno paralizante. Esa discusión la ha sostenido durante mucho tiempo el propio ICAIC con instancias superiores, pero sin resultados concretos.

Recuerdo que incluso Camilo Vives (a quien el cine cubano le debe un reconocimiento que nunca tuvo en vida) avizoró con su luz larga la necesidad de cambios y propició la realización de Tres veces dos, un proyecto de jóvenes que se produjo en el 2003 con métodos bien flexibles y originales.

En ese momento señalé en una entrevista a este filme como un ejemplo de cine “independiente” y algún funcionario del propio ICAIC se mostró cauteloso ante esa definición. Evidentemente existe una mentalidad que no desayuna con esa palabra, pero la definición es lo menos importante. Puede llamarse independiente, autónomo, digital (o inapropiadamente “cuentapropista”, como lo definió alguno jocosamente).

Lo verdaderamente significativo es que el fenómeno existe porque la vida lo ha determinado y la vida es un río que sigue su curso indetenible porque, misteriosamente, sabe a dónde va.

Y lo que ese caudal está demostrando es que ya no podemos hablar únicamente de cine cubano, sino del audiovisual cubano, fenómeno mucho más abarcador e inclusivo –y en la cresta de esa ola está la modalidad de cine independiente. Porque el cine independiente es justamente eso: una modalidad, una forma distinta de hacer que puede convivir con la industria.

Soy de los que piensa que hacer cine independiente (y lo reafirmo) no es tratar de borrar toda una historia, que es la del mejor ICAIC. De hecho, creo que muchos jóvenes anhelan la experiencia de trabajar con un ICAIC renovado, dinámico, con otras perspectivas que no sean las de la rutina, que es lo que más ha dañado la relación de esa institución con los jóvenes. Un ICAIC abierto, también, a la diversidad.

Y no es solo el ICAIC: el país necesita espacio para los jóvenes, para que transformen lo que se tiene que transformar desde sus ideas y no desde lo que otras generaciones pensamos que ellos deben hacer.

¿Qué relación has tenido con el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos, ICAIC, para rodar esta película?

No pensaba nunca jubilarme, pero lo hice el año pasado (a mis 68 años) para poder participar coherentemente en el rodaje autónomo de La pared de las palabras. Me planteé no utilizar la infraestructura del ICAIC y sólo alquilar ocasionalmente algunos de sus servicios –que fueron mínimos. Del ICAIC únicamente pedimos el apoyo en la autorización y los permisos para filmar en determinados lugares. Y siempre lo tuvimos.

Dos años atrás el director Alejandro Gil estrenó su ópera prima La pared ¿no te preocupa repetir el nombre?

No. Te reitero: las denominaciones, clasificaciones, identificaciones son, para mí, lo menos importante. Al igual que con la anécdota que te conté más arriba sobre los prejuicios y cautela para definir el cine independiente, un título no es lo único que define a una película.

Lo importante es la película en sí misma, su propia personalidad, su existencia única. La pared es un filme muy personal de Alejandro, como La pared de las palabras espero que sea un filme muy personal mío. En cuanto a las coincidencias, existen muchísimas. Hay un magnífico dibujo animado norteamericano que se titula Madagascar.

Jorge Perugorría es el protagonista, ¿también aportó el argumento?

Jorge es el protagonista y también uno de los productores de la película. Pero el argumento y el guión los aportó la escritora Zuzel Monne (que también es vecina de Pichi). Ambos me llamaron hace dos años para proponerme que dirigiera ese proyecto.

Y se los agradezco infinitamente porque nunca pensé abordar un tema como el que narra la película. El guión está basado en un cuento original de Zuzel y hay mucho de sus experiencias personales en la historia (y a partir de mi incorporación, también hay muchas vivencias mías). Zuzel ha sido una colaboradora esencial y debo agradecerle también su confianza al permitirme desarrollar el proyecto durante el rodaje en plena libertad.

¿De qué trata?

No quisiera contar la historia. El tema trata de expresar el conflicto de una familia que deviene disfuncional porque uno de sus miembros es discapacitado.

¿Cuándo podré ver la primera copia y hacerte la entrevista?

No sé. Pero seguro será en este año 2014.

Fuente: Radio Habana Cuba. Editado por Martha Ríos.

viernes, 3 de enero de 2014

Fernando Pérez debuta en cine independiente


La Pared, un filme sobre la relación con pacientes psiquiátricos, es la primera obra independiente del realizador cubano Fernando Pérez, resultado de experiencias íntimas.

El director de Clandestinos y Suite Habana dijo que su nueva producción podría calificarse como una cinta autoral, con una estructura narrativa contemporánea.

La historia de La Pared gira alrededor de una familia disfuncional por la discapacidad mental de uno de sus miembros, algo que le ha tocado vivir y espera que llegue a cierto sector del público.

El protagonista es Jorge Perugorría, quien trabaja por primera vez con el también Premio Nacional de Cine, y aseguró que Fernando Pérez es todo lo que uno se imagina de él.

Integran el elenco además, Verónica Lynn, Isabel Santos, Laura de la Uz, y Carlos Enrique Almirante.

Sobre la experiencia de filmar sin el apoyo del Instituto Cubano del Arte y la Industria Cinematográficos (ICAIC), Pérez aseguró que disfrutó trabajar con un colectivo reducido de veteranos y jóvenes.

(Tomado de cubadebate)

domingo, 29 de diciembre de 2013

Videoclip "Nube roja" nominado a los Premios Lucas 2013

El Videoclip "Nube roja", dirigido por Jorge Perugorría fué nominado a los Premios Lucas 2013 en la categoría de "Mejor video rock pop".

Los Premios Lucas son los premios entregados en Cuba al video clip musical. Una vez al año, generalmente en el mes de noviembre se dan a conocer los videos nominados.

Fuente: Premios Lucas

Nube Roja-Dibujemos el Camino from Jorge Perugorria on Vimeo.

jueves, 26 de diciembre de 2013

Laurent Cantet finalizó en Cuba el rodaje de su nueva película

El realizador francés Laurent Cantet y el escritor cubano Leonardo Padura se unieron para rodar en la isla cubana un film con el nombre provisorio de Regreso a Itaca, protagonizado por Jorge Perugorría, cuyo foco estará puesto sobre temas universales como la fidelidad, la amistad, la traición, el miedo, el odio y el desencanto.

Laurent Cantet vuelve a poner su mirada sobre Cuba en el nuevo film que prepara sobre una generación marcada por el drama del exilio y aderezada con temas universales como la amistad, una historia inspirada en una novela de Leonardo Padura, el guionista de este proyecto del cineasta francés.

El director de Recursos Humanos y El Empleo del Tiempo acaba de concluir el rodaje de ese nuevo trabajo en la capital cubana, que ya retrató en uno de los cortos de 7 días en La Habana, película de dirección coral estrenada en el 2011, cuyo guion fue también coordinado por Leonardo Padura.

Durante la preparación de aquel film surgió la idea de un proyecto que de momento se llama Regreso a Itaca, aunque ni Cantet ni Padura saben si ese será su nombre definitivo, explicaron durante el rodaje en la azotea de un desvencijado edificio habanero, con el malecón y el mar como fondo.

El reconocido cineasta y el popular escritor han decidido unir sus talentos en una historia inspirada en la obra de Padura, La novela de mi vida, concretamente en el episodio sobre el reencuentro con la isla de un cubano emigrado a España que decide regresar a su país quince años después.

Se trata de un film pesimista, con carga trágica y fuerte sabor cubano, pero que a la vez toca temas universales como la fidelidad, la amistad, la traición, el miedo, el odio y el desencanto, según comenta Padura, un autor que se define como “muy generacional” y para quien esta experiencia ha sido una especie de “catarsis”. La cinta también toca los cambios migratorios que se han producido en la isla. Cantet y Padura no escatiman elogios mutuos por la admiración que se profesan hace tiempo: “Trabajar con él es formidable”, dice el realizador francés, mientras que el escritor cubano define como “un lujo” colaborar con el cineasta.

En el elenco de la película Regreso a Itaca aparecen famosos nombres de la filmografía isleña, como Jorge Perugorría, Isabel Santos, Néstor Jiménez y Fernando Hechavarría.

En el film, que técnicamente estará terminado a principios del verano del 2014, aunque todavía no está decidida la fecha de estreno, participan productoras francesas y belgas.

Fuente: escribiendocine.com

jueves, 5 de diciembre de 2013

Comienza hoy el Festival de Cine de La Habana

El trigésimoquinto Festival del Nuevo Cine Latinoamericano comienza hoy en esta capital y hasta el 15 de diciembre, con una gala inaugural que permitirá apreciar la calidad de Gloria, la cinta chilena que deslumbró en la Berlinale a inicios de año.

En competencia 21 largometrajes de ficción; 22 mediometrajes y cortos de ficción; 21 óperas primas; 30 documentales; 31 animados; 25 guiones inéditos y 33 carteles.

El Festival goza de una popularidad extraordinaria. Las salas de cine abarrotadas y el ambiente de películas.Impresiona siempre a foráneos por esa suerte de fiebre que rinde culto, tal vez como en ninguna parte, al quehacer latinoamericano con una mirada de reojo a las producciones de otras latitudes.

lunes, 2 de diciembre de 2013

Comienza en La Habana, el rodaje de ‘Vuelta a Ítaca’

El lunes 2 de diciembre, comenzó en La Habana, el rodaje de "Vuelta a Ítaca", un trabajo con guión del escritor cubano Leonardo Padura dirigido por el francés Laurent Cantet.

Tras su cortometraje para esa película episódica llamada 7 días en La Habana, Laurent Cantet volverá a Cuba para realizar el que será su sexto trabajo, Vuelta a Ítaca, en español y con actores locales. Jorge Perugorría interpreta el personaje de Eddy.

Co-escrita por el escritor cubano Leonardo Padura Fuentes, que ya guionizó 7 días en La Habana. En Vuelta a Ítaca, Amadeo reaparecerá después de dieciséis años de exilio ante sus amigos de la infancia. Reunidos en una terraza con vistas a la capital cubana, Amadeo empezará a evocar recuerdos, revelar sus dudas, secretos y sueños rotos.

sábado, 30 de noviembre de 2013

Boccaccio en La Habana

El reconocido director de cine Arturo Sotto adelanta a Juventud Rebelde algunos detalles sobre su más reciente largometraje

Con sus 700 años a cuestas, Giovanni Boccaccio no pasa de moda. La frescura de sus romances, que en 1971 cautivara el alma del cineasta Pier Paolo Pasolini, volvió a colarse entre las líneas de un guión cinematográfico, y cobró piel y alma en esta Habana donde el amor, la perspicacia y la fortuna tejen historias tan cercanas a las del escritor italiano.

Es ahora en las manos del reconocido director cubano Arturo Sotto (Pon tu pensamiento en mí y Amor vertical), que aparecen estas Boccaccerías habaneras, que tendrán su estreno mundial por estos días de Festival. En ellas se reúnen tres historias (Los primos, No te lo vas a creer, y Una historia del tabaco) en las que interviene un elenco conformado por actores como Luis Alberto García, Omar Franco, Mario Guerra, Raúl Lora, Yaddier Fernández, Félix Beatón, Zulema Cruz, Yerlín Pérez y la actuación especial de Jorge Perugorría, Cucú Diamante y el Grupo Habana Compás Dance.

Sotto voce, sin más ruido que el teclear de las letras bajo la presión de los dedos, Arturo compartió por correo electrónico algunos detalles sobre esta obra de la cual fue también el guionista.

¿Qué puntos de contacto encontraremos entre el Decamerón de Boccaccio y el suyo?

Eso está por ver, una cosa son los propósitos y otra los resultados, por ello prefiero dejar a los espectadores las lecturas comparadas y toda suerte de especulaciones en lo que al tema se refiere. Si nos remitimos al texto original recordaremos que los jóvenes personajes del Decamerón huyen de la llamada peste negra y deciden refugiarse en un recinto a esperar que pase la epidemia. Para «matar» el tiempo no hacen otra cosa que contarse historias. De alguna manera crean su propia isla, libres de narrar lo que les plazca, «porque no hay cosa tan deshonesta que no pueda ser dicha con honestas palabras», sentencia Boccaccio.

«A nosotros la Isla nos fue dada y con ella la virtud de fabular, el condicionamiento geográfico potencia la imaginación. Es raro el día que no escuchamos o somos testigos de algún episodio de estafas o amores contrariados, sexo adúltero y furtivo, crisis de fe, mercadeo de la moral y el espíritu. En nuestra versión los personajes acuden a contar historias porque esperan de ello un beneficio económico. La atracción literaria de sus dramas personales o la calidad de lo narrado se convierte en moneda de cambio, rasgo distintivo de una época que se empeña en otorgar a cada acto una medida de valor, un precio.

«El libro de Boccaccio es muy vasto, escribió de lo lúdico y lo divino haciendo de la virtud y el vicio un divertimento. Ojalá y hayamos conseguido, al menos, hacer de nuestras Boccaccerías un espectáculo del divertimento, conservando la fina sutileza que se advierte en el texto que nos inspira».

¿Cómo resultó la experiencia de escribir, dirigir y además actuar?

Escribir debería ser el gran goce, el espacio sin límites donde estaría prohibido dejar de soñar porque en la literatura cualquier universo es posible. El cine, en cambio, obliga a ataduras, establece fronteras de capital. Procuro que esas cuerdas que me restringen adquieran cierta elasticidad, pero lo cierto es que me he acostumbrado a escribir para el cine dentro de un molde de autocensuras que haga viables los proyectos.

«Dirigir es asentarte en realidades concretas, en ocasiones hostiles. Si escribiste con el hábito del monje, ceñido al rigor, para llegar a dirigir debes colgarte el atuendo del comerciante porque te verás obligado a negociar. Te pongo un ejemplo: si unas semanas antes de comenzar un rodaje se produce una reducción notable del presupuesto, debes ajustarte, buscar variantes que no afecten el resultado artístico aunque para ello te veas obligado a sacrificar dividendos. No puedes detenerte, el cine es una maquinaria que si se interrumpe cuesta mucho echarla a andar, al final de la jornada el público y la crítica se ocupan de celebrar o denostar los resultados, a nadie interesan las tribulaciones de un equipo de filmación por no sobrepasar los costos y el insomnio del director. La colaboración del jefe de producción es fundamental, en este caso conté con Francisco Álvarez, con quien ya había realizado La noche de los inocentes.

«En cuanto a mis apariciones, son pocas y forman parte del propio divertimento. Te confieso que nunca pude desprenderme del rol de director y siempre estuve pendiente del trabajo de la actriz o actor que tenía delante».

El título de la producción varió de Boccaccerías mías a Boccaccerías habaneras. ¿En qué medida lo personal dio espacio a lo citadino y cuánto de la ciudad se respira en la película?

He tenido dificultades con los títulos de mis películas de ficción, no me ocurre así cuando escribo cuentos porque la literatura me ofrece más libertades en cuanto a la búsqueda de una sonoridad nominal que sea atractiva para el mercado. Muchas películas se ruedan con un título de producción que cambia para el estreno en salas, es cosa común en la industria cinematográfica. Pon tu pensamiento en mí se filmó como Oreja de pan; Amor vertical fue titulada en fase de guión como No me dejes morir; La noche de los inocentes se escribió con el título de Habana oculta; no es de extrañar entonces que las Boccaccerías… sufrieran similar proceso.

«Como se trataba de una visión muy propia que se inspiraba en dos cuentos del Decamerón, personalicé el título, pero desde el primer plano hasta el último la ciudad fue adquiriendo una presencia que no se limitaba a mero escenario, en el retrato de sus personajes parecía que solo eran posibles porque ella misma los engendraba. Traté de huirle al gentilicio, que ya parece una denominación de origen comercial, pero el amor a la ciudad me rebasaba; de alguna manera ver la película es hacer un repaso de atmósferas, espacios y volúmenes de la ciudad. Entonces recordé aquello que me decía un amigo: “un nombre, más que un nombre es un destino”. Fíjate que el apellido de Eusebio es Leal».

El sentido del humor y la sensualidad son dos claves esgrimidas en otros trabajos suyos y en esta ocasión otro león vuelve a colarse por la trama de Boccaccerías... ¿Se trata de un guiño a su propia filmografía?

No me complacen las autorreferencias, creo que el ego es un enemigo invisible que corrompe el alma de los artistas, hoy día tan de moda. Si algunas claves se hacen recurrentes es porque quien escribe es la misma persona; me atraen aquellos elementos que considero muy cinematográficos y es probable que ese sea el origen de las reiteraciones. Es la primera vez que me planteo escribir una comedia en el sentido más estricto del género, y una comedia sin sensualidad es como un gato sin tejado bajo la luna, le faltaría misterio, luz y belleza.

¿Cómo diseñó el tratamiento fotográfico y qué papel juega en la cinta?

La premisa narrativa, en el orden técnico, era diferenciar de algún modo las historias sin que por ello se afectara la coherencia total, porque en definitiva la película es una sola. Discutí mucho con Alejandro Pérez, el director de fotografía, una puesta de cámara que singularizara cada cuento, de igual forma se trabajó la luz. Ese mismo concepto se tuvo en cuenta para el tratamiento del color y los ambientes en la dirección de arte de Carlos Urdanivia, así como para el diseño de vestuario de Vladimir Cuenca. Si cambiaban los narradores, entonces debían ser otras las formas de contar, la música de Andrés Levin también se ajusta a esa condición. Quizá para el espectador medio no sea muy notable, pero un ojo más avisado puede advertir las diferencias.

De vuelta al Decamerón, ¿cómo fue la experiencia de trabajar con este clásico de la literatura universal?


Leí el Decamerón como si fuese la primera vez, de la lectura de la adolescencia a la fecha han pasado varios ciclones. Apuntaba las sinopsis de cada historia para obligarme estrictamente a la traslación de los sucesos dramáticos y luego los imaginaba en nuestra cotidianidad.

«Debía escribir un solo cuento, de acuerdo con un proyecto original en el que diferentes directores cubanos íbamos a filmar un cuento para unirlos en una película. Al final escogí dos para después seleccionar el que definitivamente iría a la película, con tal suerte que, al frustrarse el proyecto inicial, no tuve que escoger sino adicionar otro cuento de mi autoría para conformar esta cinta».

«El arcón del médico y Tercería involuntaria fueron los dos títulos de Boccaccio sobre los que trabajé. El primero versa sobre el robo de un baúl y el segundo sobre los ardides femeninos. Más que una adaptación cinematográfica, mi intención fue recrear el origen de las historias hacia la conformación de un universo con nuevos personajes, peripecias y conflictos».

¿Qué espera de esta obra en su interacción con el público?

Aspiro al disfrute del espectáculo y aspiro a más, me encantaría que después de ver la película alguna joven vaya hasta el librero de sus abuelos y encuentre el Decamerón de Giovanni Boccaccio; y que esa noche se sumerja en la lectura como quien hace un viaje por un gozo que fatiga, y se quede dormida, con una sonrisa en sus carnosos labios.

Fuente: Jaisy Izquierdo. 30 de Noviembre del 2013. Diario Juventud Rebelde.

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Fotos del 31 Torino Film Fest el 26 de noviembre del 2013 en Turin, Italia.

Los miembros del jurado Jorge Perugorria, Stephen Amidon, Francesca Marciano y Guillermo Arriaga durante la ceremonia de clausura del 31 Torino Film Festival en Turin, Italia. 

En la foto aparecen los miembros del jurado Jorge Perugorria, Francesca Marciano, Guillermo Arriaga, Aida Begic y Stephen Amidon.
Fuente: Tullio M. Puglia/Getty Images Europe)

lunes, 25 de noviembre de 2013

Porque 20 años no son nada

Jorge Perugorría se encargó de animar a los presentes refiriéndose a la intrascendencia del tiempo acudiendo a la siempre bienvenida melodía cantada por Gardel

Es posible que esos «veinte años no sean nada», pero lo cierto es que en Perugorría, siguiendo su apunte, las nieves del tiempo sí han platearon su sien. Sin poder recordar si la de ayer era su primera visita a Toledo -algo que debería ser «imposible» de haber pisado antes la ciudad- el actor y director cubano acudió «orgulloso» a un encuentro orquestado para conmemorar los 20 años cumplidos por la película ‘Fresa y chocolate». Una cinta -dirigida por Tomás Gutiérrez Alea y Juan Carlos Tabío- que «tuvo una acogida inolvidable para nosotros» porque, apreció, «nos recuerda nuestro primer viaje a España, que fue con esta película, y son muchos sentimientos encontrados» surgidos a raíz de esta «idea bien bonita».

Idea conseguida por los organizadores del Festival Internacional del Cine y la Palabra que hasta el día 1 se celebra en la ciudad y que, en este homenaje, ha querido sumarse a la lucha por desterrar toda forma de discriminación en el mundo.

Y puesto que el estreno de este trabajo marcó «un hito histórico» en la lucha contra la homofobia y la intolerancia, el Cigarral del Ángel Custodio fue el lugar de cita para actores, directores, productores y trabajadores de un oficio que debería ser «cuidado porque es parte de la identidad de un país». No faltaron los incondicionales de la película y de los actores que, todo hay que decirlo, se mostraron cercanos y encantados con el encuentro.

Insistiendo en que de haber estado en Toledo lo recordaría «porque lo que estoy contemplando es increíble», Jorge Perugorría estuvo acompañado por Vladimir Cruz, Mirtha Ibarra y Joel Angelino, cuatro de los actores de la película, un grupo que pese a su acento se siente como en su casa en España. Por ello, y sabedores de que el panorama no está para artificios, mostraron su tristeza por la situación por la que está atravesando el cine español, algo que «es una lástima cuando, además hay tanto talento, grandes directores y grandes actores», una riqueza «de la que este gobierno debería ser más consciente».

«En cuba... va La cosa». Por sentirse parte del cine español y afirmando que «esta crisis me toca a mí también», Perugorría -que acabó claudicando en la lucha con sus recuerdos al afirmar que «no había estado nunca por acá»- confirmó que «la cosa va en Cuba» y que «los cambios y apertura» en la que está inmersa la isla está generando «un dinamismo en la sociedad» ante la perspectiva de poder comprar y vender viviendas, poder viajar y, en definitiva, «poder tratar de realizar un sueño dentro de la isla». Esto es, «sin tener que salir de ella para llevarlo a cabo».

Sin dejar Cuba, lugar en el que vive y trabaja, este actor y director de cine anunció que está terminando la postproducción de una película, por el dirigida y protagonizada por Mirta Ibarra, que estará lista para mediados de año y que se llama ‘Fátima o el parque de la fraternidad’. Además, va a rodar ‘Vuelta a Ítaca’, un trabajo con guión del escritor cubano Leonardo Padura dirigido por el francés Laurent Cantet.

Acostumbrado a hacer cine con los recursos mínimos y sonriendo al apuntar que «nosotros hemos estado en crisis siempre», Perugorría espesó su deseo de poder presentar en España su película ‘Se vende’ que es, al fin y al cabo, un homenaje «al arte de la supervivencia».

Porque de crisis «sabemos bastante», este cubano instó a «no perder las ganas de vivir y de continuar hacia adelante». Una invitación que, ayer, fue compartida por los presentes que, una vez más, se sentaron para recordar los detalles de un trabajo que obtuvo el Oso de Plata en el Festival de Berlín, el Goya en España y la primera candidatura al Óscar de una película cubana.

Fuente: latribunadetoledo.es - lunes, 25 de noviembre de 2013

viernes, 22 de noviembre de 2013

martes, 12 de noviembre de 2013

Exhibirán película cubana `Se Vende´, dirigida por Jorge Perugorría, adaptada para personas con discapacidad

La película cubana Se Vende, dirigida por Jorge Perugorría, se presentará adaptada con audio descripción, y subtitulada para discapacitados visuales y auditivos, el próximo miércoles en la Sala uno del Multicine Infanta, en La Habana.

La cinta se estrenó en el Festival del Nuevo Cine Latinoamericano del año 2012, y cuenta con un destacado elenco encabezado por el propio Perugorría, Mirtha Ibarra y Mario Balmaseda.

Guillermo Rodríguez Llerena, secretario de cultura de la Asociación Nacional del Ciego (ANCI) en La Habana, señaló que la proyección de filmes cubanos adaptados para el disfrute de personas discapacitadas, constituye uno de los logros con que se saluda el VII Congreso de la ANCI, programado para fines del presente mes.

Añadió que, la película correspondiente al mes de diciembre se ofrecerá el tercer miércoles en lugar del segundo, a fin de no coincidir con las sesiones del próximo Festival del Nuevo Cine Latinoamericano.

Fuente: Félix Milián - AIN | www.cubainformacion.tv